SEMANA SANTA 2026
Una Semana Santa 2026 que se cuenta al mundo
Las ciudades no solo se definen por lo que celebran, sino por cómo lo cuentan. Burgos ha decidido mirar a su Semana Santa con ambición serena, consciente de que su valor espiritual, cultural y patrimonial merece una proyección que trascienda lo local. La tradición permanece intacta; lo que cambia es la forma de compartirla.
La Semana Santa burgalesa inicia así un camino de mayor visibilidad exterior, entendiendo la comunicación como parte del propio patrimonio. Un paso que no persigue únicamente reconocimientos oficiales, sino que invita a repensar la Semana de Pasión como un relato vivo, capaz de emocionar tanto al visitante como al vecino.
Un pregón con acento periodístico
En este contexto, la elección del pregonero adquiere un significado especial. El periodista Ernesto Sáenz de Buruaga, natural de Miranda de Ebro, será el encargado de abrir oficialmente la Semana Santa el próximo 14 de marzo. Su perfil, ligado a la comunicación, al análisis y a la palabra, refuerza la idea de una Semana Santa que quiere ser explicada, interpretada y comprendida más allá de los ritos.
El pregón se convierte así en un acto clave: una voz que no solo anuncia, sino que narra, contextualiza y tiende puentes entre la tradición religiosa y la sensibilidad contemporánea. Una oportunidad para escuchar la Semana Santa desde una mirada experta, cercana y con capacidad de llegar a públicos diversos.
La imagen de la alegría
La nueva edición se apoya también en una potente imagen simbólica. El cartel oficial sitúa en el centro a la Virgen de la Alegría, coincidiendo con el 300 aniversario de la cofradía de San Nicolás. No es una elección casual: la alegría, la luz y la Resurrección resumen el sentido último de la Semana Santa y proyectan un mensaje que conecta con creyentes y no creyentes.
La Catedral, al fondo, actúa como telón común, recordando que esta celebración pertenece a toda la ciudad y forma parte de su identidad colectiva.
Tradición que avanza
Aspirar a una mayor proyección internacional implica cuidar cada detalle: la palabra, la imagen y el relato. Burgos entiende que su Semana Santa no necesita transformarse, sino contarse mejor, con rigor, emoción y coherencia.
Más allá de los reconocimientos, este proceso invita a algo más profundo: a mirar la tradición con orgullo, a compartirla con respeto y a entender que la fe, la cultura y la historia también pueden dialogar con el mundo.






