Descubriendo los sabores de la calle Santa Clara: ruta de tapas y pinchos en Burgos
Si hay un lugar en Burgos donde el tapeo se convierte en tradición y disfrute, ese es sin duda la calle Santa Clara. A lo largo de sus aceras, los bares ofrecen desde clásicos vinagrillos hasta innovadoras tostas, acompañando cada bebida con pequeñas delicias que conquistan tanto a locales como a visitantes.
Hotel Forum Evolución
Comenzamos la ruta en el Hotel Forum Evolución, un punto ideal para la hora del vermouth. Allí, cada consumición —ya sea una caña, un vino o un vermouth— viene acompañada de una tapita gratuita, perfecta para abrir el apetito y empezar la jornada de tapeo con buen pie. La combinación de bebida y tapa aquí es tan sencilla como efectiva: calidad y sabor sin complicaciones.
La Bodeguilla de Santa Clara
Un clásico imprescindible es La Bodeguilla de Santa Clara, famosa por sus vinagrillos, esos pequeños pinchos que combinan a la perfección con vino, martini o cerveza. Sus precios son económicos, pero la calidad de sus tapas es extraordinaria. Entre sus propuestas más demandadas destaca el pincho de pulpo, fresco, suave y bien cocinado, con una textura blanda en su punto justo y un sabor intenso a mar que lo ha convertido en uno de los favoritos de los habituales. Eso sí, conviene llegar temprano: a partir de las dos de la tarde, los vinagrillos vuelan, y es difícil encontrar alguno disponible.



Barquero
El más reciente de la calle, Barquero, aporta frescura y creatividad a la ruta. Jorge y su compañera reciben a los clientes con cercanía y atención personalizada, muchos de ellos por su nombre. Las tostas de bacalao, salmón y boquerones sobre pan crujiente destacan por su presentación y sabor. Además, los vinagrillos, como las gildas y capataces, se mantienen a lo largo de todo el día, haciendo del Barquero un lugar perfecto tanto para el vermouth como para la salida de la oficina.


El Pez
Finalmente, El Pez combina tradición y generosidad. Con cada bebida se sirve una tapa gratuita, como salchichón o chorizo ibérico, mientras que quienes quieran pueden optar también por raciones de pago de queso curado o cecina, a precios muy razonables. Una de sus tapas estrella es un mix de patatas fritas burgalesas con mejillones en escabeche, ideal para quienes buscan probar algo diferente y sabroso. Mención aparte merece su vermú de la casa, una propuesta fresca y distinta que merece la pena degustar con calma y que se ha convertido en una de las señas de identidad del local.



Recorrer la calle Santa Clara es más que salir a comer; es una experiencia que combina sabor, tradición y camaradería. Cada bar tiene su personalidad y especialidades, pero todos comparten la misma esencia: hacer del tapeo un momento para disfrutar con amigos, pareja o incluso en solitario, mientras se saborean los auténticos pinchos de Burgos.









