Lugar: 📍Centro de Arte Caja de Burgos | Fecha de inicio: 🗓️20/02/26 | Fecha de finalización: 📅31/05/26
El Centro de Arte Caja de Burgos (CAB) acoge la exposición Roma, de David Jiménez, del 20 de febrero al 31 de mayo, en la sala Nivel +1, con entrada libre. Una propuesta fotográfica de gran profundidad conceptual que invita a recorrer la ciudad eterna desde una mirada íntima, fragmentaria y poética.
En este proyecto, David Jiménez (Alcalá de Guadaíra, Sevilla, 1970) construye un universo visual a partir de resonancias materiales, atmósferas veladas, penumbras y perfiles capturados por su cámara. Lejos de ofrecer una visión documental, el autor emplea el fragmento como metáfora de la sucesión histórica y emocional que define a uno de los lugares más emblemáticos del planeta.
En Roma, la ciudad deja de ser un territorio físico para convertirse en un espacio mental, donde los restos del pasado conviven con la percepción contemporánea. Esculturas quebradas, frescos erosionados, sombras proyectadas, superficies gastadas y texturas marcadas por el tiempo aparecen reorganizadas a través de una mirada sostenida y analítica, que no describe, sino que interpreta y revela las fuerzas que han modelado cada huella.
Jiménez no busca fijar significados cerrados, sino generar un tejido visual abierto, en el que el espectador pueda establecer sus propias relaciones, descubrir ecos inesperados, tensiones y afinidades que escapan a la literalidad de la imagen fotográfica. Cada retazo sugiere un todo imposible de abarcar, una ciudad entendida como acumulación de tiempos, memorias y percepciones.
El conjunto expositivo presentado en el CAB incluye delicadas piezas individuales impresas sobre papel de algodón, un extenso mosaico compuesto por cientos de imágenes y un audiovisual estructurado en dos proyecciones sucesivas. Este dispositivo permite experimentar la obra como un flujo continuo, una secuencia sin jerarquías donde las imágenes se enlazan y dialogan entre sí.
El montaje refuerza la idea de que Roma trasciende su condición urbana para convertirse en un lugar de pensamiento, un campo simbólico en el que las formas erosionadas se recodifican y adquieren nuevos sentidos. Una exposición que invita a la contemplación pausada y a la reflexión sobre el tiempo, la memoria y la persistencia de las imágenes.